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De la misma manera que la genética juega un papel crucial a la hora de determinar nuestros rasgos físicos (color de piel, ojos, etc.), en el reino vegetal sucede lo mismo. Por eso breeders y cultivadores de cannabis en general están obsesionados con la genética de sus plantas, pues esta influye decisivamente en el resultado de la cosecha. Quizá de entrada el tema te resulte algo complicado de entender, y es que realmente la genética es una ciencia que requiere mucho conocimiento y estudio de la materia. Sin embargo, hay algunas nociones básicas que pueden ayudarte a comprender el origen de esas ricas variedades que plantas en tu jardín. En este post te explicamos de forma sencilla algunos conceptos para que entiendas mejor el origen de las semillas que hoy en día puedes encontrar en el mercado, vamos a ello.

 

¿Qué es la estabilidad genética?

El término “estabilidad” se utiliza a menudo en el mundo del cannabis, pero… ¿A qué nos referimos exactamente cuando decimos que una variedad es (o no) estable? La estabilidad genética de una planta viene definida por dos conceptos: variabilidad y previsibilidad. Pero antes de explicar qué son estos términos, aclaremos un par de criterios que nos ayudarán en este viaje hacia el genoma del cannabis.

  • Genotipo: el genotipo es el código genético de cualquier organismo, es decir, su ADN.
  • Fenotipo: es la expresión externa del genotipo. Son las particularidades fisiológicas y morfológicas del individuo en cuestión que vienen determinadas por el genotipo en conjunción con el medio ambiente. Podríamos resumirlo con la siguiente fórmula:
Genotipo + Acción ambiental = Fenotipo

 

¿Te suena a chino lo que te acabamos de explicar? Pongamos un ejemplo…En su ADN una planta tiene una serie de genes, ese código particular es su genotipo. Las características que podemos observar de la planta (color púrpura, estatura media, hojas anchas) viene determinado por su genotipo (la predisposición genética determina ciertos rasgos) y la interacción de la planta con el medio. Ese conjunto de expresiones o rasgos son lo que llamamos fenotipo.

Ahora que hemos aclarado esto, sigamos con la “estabilidad”…Decimos que una variedad es estable cuando tiene un grado alto de previsibilidad, es decir, cuando podemos prever, más o menos, cómo será el fenotipo (los rasgos externos) de su descendencia. Decimos que una genética es inestable cuanto mayor es su índice de variabilidad: a mayor inestabilidad menos podremos predecir cómo será la descendencia de las plantas en cuestión.

 

Pero…¿Qué determina que una variedad sea estable o inestable?

Desde el punto de vista agronómico, cuanto más estable sea una genética, mejor. Los breeders que trabajan para proveer a la industria cannábica con nuevas variedades, persiguen que estas sean lo más estables posibles, ¿Por qué? Muy sencillo, porque solo con cepas estables se puede garantizar que las semillas que se lanzan al mercado se convertirán en la planta que el cliente espera. De una OG Kush se esperan unas características determinadas (dominancia sativa, sabor a limón y carburante, un elevado efecto psicoactivo…), por ejemplo, y el producto debe cumplir con las expectativas del cliente. ¿Pero qué hace que una variedad sea estable? De nuevo debemos ir al fondo de la cuestión, los genes.

Como ya hemos explicado antes, los genes determinan en gran parte el fenotipo, los rasgos externos de la planta. Por tanto, que una planta sea de color púrpura, por ejemplo, dependerá de que en su ADN haya genes que codifiquen para este color.

Imaginemos un embudo genético. En la parte superior de este embudo, la más ancha, situaremos aquellas plantas de cannabis que están al aire libre y, por tanto, expuestas a polinización abierta. En general el cannabis en la naturaleza tiende a tener un elevado grado de heterocigosis en su ADN, ya que cada óvulo de cada hembra y cada estambre que lo poliniza son diferentes, con una carga genética distinta. Dado que en una plantación de marihuana a cielo abierto se producen cruces de muchos machos con muchas hembras (el viento transporta el polen y resulta imposible acotar la reproducción), el genotipo de estas plantas será más “variado”, más heterocigótico.

La cosa comienza a complicarse con términos científicos, ¿Heterocigosis? ¿Qué es esto? no te asustes, es más simple de lo que parece…Te lo explicamos de una forma sencilla:

-Cada gen es en realidad un código que le dice a la célula “cómo tiene que hacer las cosas”. Un gen por tanto, puede codificar para definir un rasgo físico (color, forma de las hojas, etc.)

-Los genes van “en parejas”, y estas dos unidades reciben el nombre de alelos. Cada planta tiene por tanto dos copias de un mismo gen y en las plantas dioicas (que se reproducen mediante la interacción entre el macho y hembra), como es el caso de la marihuana, cada alelo se hereda respectivamente del padre y la madre. Es como si cada uno de los padres tuviera el derecho de aportar el 50% del código genético de sus hijos:

AA + BB= AB

-Si una planta tiene dos alelos idénticos, se dice que es homocigoto para ese gen:AA

-En cambio, si los alelos son diferentes, se dice que esa planta es heterocigota para ese gen: AB

-Un gen homocigoto solamente va a transmitir una clase de alelo a su descendencia, una planta madre con un gen homocigoto AA solo podrá transmitir A para ese gen. En cambio un gen heterocigoto puede transmitir 2 alelos diferentes: una planta con un gen AB puede transmitir a su descendencia A o B. Es por ello que cuanto más genes heterocigotos posea una planta, menos podremos predecir cómo será su descendencia.

 

Pongamos un ejemplo para que sea más fácil de entender:

Si tenemos una planta hembra con el gen homocigoto que codifica para el color (pongamos que para el color púrpura), y la cruzamos con un macho cuyo gen para el color es también homocigoto para el púrpura, la descendencia será sin duda de color púrpura.

PP + PP = PP

En cambio, si tenemos una planta madre con este gen homocigoto para el púrpura pero la cruzamos con un macho que tiene este gen heterocigoto P (púrpura) y V (verde), no podemos asegurar que la descendencia será púrpura:

PP + PV = ¿

 Es por ello que cuantos más genes homocigotos tenga una planta, más fácilmente podremos predecir cómo será su descendencia. Esto nos lleva al trabajo que han hecho los breeders cannábicos durante las últimas décadas. Un trabajo de selección genética para estrechar ese ancho de banda del que hablábamos anteriormente y aumentar la el porcentaje de homocigosis de las plantas. Es decir, hacer variedades que sean más estables.

 

¿Cómo se estabiliza una genética?

Para conseguir aumentar la predictibilidad y disminuir la variabilidad genética, hay que estrechar el ancho de banda genético, hay que conseguir las plantas que se sitúen en la parte inferior del embudo. ¿Qué significa esto? Hay que conseguir que en el genotipo de la planta haya los genes que codifiquen para lo que queremos y no otros genes codificando aleatoriamente. En pocas palabras, hay que aumentar el porcentaje de homocigosis de su genotipo.

Aquí entra en juego el trabajo de los breeders, que aíslan a las plantas hembra en cultivos indoor polinizándolas con aquellos machos (también aislados en armarios de interior) que en su fenotipo muestran las características deseadas. Después de algunas generaciones y de mucho trabajo de selección, se consiguen variedades con un ancho de banda genético más estrecho, menos variabilidad en su genotipo y mayor predictibilidad sobre su descendencia, es decir, aumenta el grado de homocigosis. Es de esta forma como conseguimos crear genéticas estables, moldeando la población. Cuando hablamos de estabilidad, hablamos de cuán domesticada genéticamente está una población, cómo es de estrecho su ancho de banda genético.

Decimos que cuánto más porcentaje de heterocigosis tiene una planta, más alto nivel de rusticidad tiene. La rusticidad en el reino vegetal, es la habilidad de la planta para sobrevivir en el medio, para hacer frente a condiciones adversas. Cuánto más salvaje es la variedad, más rústica es también, ya que se ha tenido que adaptar al medio. A medida que estrechamos el ancho de banda genético y aumentamos el porcentaje de homocigosis, la rusticidad desciende. Para entendernos, las variedades con un mayor porcentaje de homocigosis en su genotipo, serán más “delicadas” que aquellas que son más silvestres. Por tanto estarán más indefensas ante posibles ataques (plagas, condiciones climáticas adversas, etc.)

En una población salvaje el ancho de banda es muy amplio naturalmente porque se reproducen de manera aleatoria y esto permite tener muchas diferentes combinaciones que hacen que, en función de cómo cambia el medio ambiente, esa población pueda adaptarse a las condiciones.

 

¿Qué tipos de genéticas cannábicas hay en función de su estabilidad?

Ahora que ya ha tenemos claro qué es la estabilidad genética y cómo se consigue, es el momento de explicar qué tipos de variedades podemos encontrar según esta característica.

1.Landrace: Una variedad Landrace es aquella variedad salvaje que se ha cultivado de forma tradicional en diferentes regiones del planeta donde el cultivo de cannabis es una tradición milenaria (Afganistán, Pakistán, Thailandia, India, Nepal…). Los cultivadores de Landraces han sido por lo general, agricultores locales que han ido seleccionando aquellas plantas que les parecían mejor que el resto por alguna determinada característica, normalmente, aquellas que se adaptaban mejor a la zona geográfica, al clima y a las condiciones ambientales del lugar. Este proceso, por supuesto se ha hecho “a ojo”, y así es como se han ido moldeando las diferentes poblaciones de Landraces. De esta forma se podría decir que le fueron dando forma a una escultura pero no la pulieron demasiado, porque a pesar de que los cultivadores locales han ido seleccionando aquellos ejemplares que han considerado mejores, en la reproducción de dichas plantas han participado muchos machos y muchas hembras, la polinización ha sido muy abierta y esto da lugar a mucha variabilidad genética. Una variedad cannábica Landrace es, por tanto, un grupo genético que ha sido moldeado por los cultivadores de esa raza de marihuana y tiene un ancho de banda genético muy amplio.

¿Son las Landraces el resultado de la selección humana?

No completamente. Una Landrace es el resultado de la adaptación natural de la planta al medio así como también de la intervención de la mano del hombre. Las Landraces que hoy en día podemos encontrar son el resultado de un proceso de adaptación natural + selección humana que ha durado miles de años.

 

2.Cultivar: variedad cultivada con el fin de aumentar la el porcentaje de homocigosis del genotipo de la planta. Son las variedades que por lo general encontramos en el mercado hoy en día, cepas más estables que garantizan ciertos parámetros en el fenotipo de la planta.

Ahora que ya conoces algunos fundamentos básicos de la genética del cannabis, podrás entender un poco mejor los entresijos de esta planta ancestral. En el próximo capítulo te explicaremos en profundidad la historia y las peculiaridades de las Landraces.